En el Mundo del Infinito, todas sus partes están unidas por el amor y llenas de Luz Infinita. Pero, el Creador cubre este mundo infinito con filtros restrictivos, uno tras otro, empañándolo todo. Es igual a realizar una magnifica pintura y luego cubrirla con una película plástica que empaña la visión del cuadro. Después, bajo las capas adicionales y sucesivas de 125 capas de plástico, la pintura original se ve más empañada aún. Estos son las 125 capas que reducen los atributos de otorgamiento y amor que nos conectan en el sistema del Mundo del Infinito.
Nos encontramos en la capa exterior y no percibimos en absoluto las otras capas. Por eso, dentro de nuestra capa, el sistema de conexión está completamente destruido. En lugar de sentir el amor que nos une en el Mundo del Infinito, nos odiamos, no percibimos nuestra conexión mutua, y estamos separados, divididos y rotos. Desde este estado tan bajo, el Creador desea hacernos volver a la primera capa, que está iluminada y llena de bienestar, para que a través de estas capas, filtros y mundos (“mundo” en hebreo es Olam, ocultamiento) retornemos al Infinito.
Por lo tanto, el Creador nos llama y nos despierta. Anteriormente, Él nos desarrollaba a través de nuestro egoísmo para que pudiéramos entender y sentir más, y conducir nuestras vidas mejor. Pero, al llegar a una cierta madurez, el Creador empieza a hacernos progresar cualitativamente. No es suficiente ya que evolucionemos aumentando nuestro egoísmo. Ahora, tenemos que volvernos equivalentes al Creador en nuestros atributos, para recibir un tipo equivalente de forma y deseo y no sólo cultivarlo como lo hicimos en el transcurso de la historia. Es por esto que nuestro actual estado de desarrollo es tan particular.
Al realizar un esfuerzo por alinearnos con la capa más interna, al conectarnos fuertemente entre nosotros, atraemos la luz del Creador que nos ilumina desde una distancia, como la Luz Circundante (Ohr Makif). Nos corregimos para que el amor y el otorgamiento reinen entre nosotros.
RAV. M. LAITMAN
martes, 29 de marzo de 2011
domingo, 27 de marzo de 2011
enseñar cabalah a los niños
un niño tiene que conocer su mundo. Sin embargo, desde una edad temprana, desde los seis años más o menos o incluso más temprano, es posible empezar a explicarle las nociones de la ciencia de la Cabalá.
Los niños pueden percibir esta sabiduría de forma paralela a las ciencias de nuestro mundo tan naturalmente como ellos son capaces de recordar fácilmente varios idiomas. De la misma manera, podemos explicarles estos dos lenguajes de la percepción de la realidad: interno y externo. Ellos fácilmente lo entenderán y esta llegará a ser parte de la fundación de su percepción como un hábito arraigado desde la niñez.
La explicación debe ser que existen dos fuerzas en el mundo. Y todo lo que vemos con nuestros ojos materiales son imágenes que surgen dentro de nuestros sentidos como el resultado de la interacción entre estas dos fuerzas. Entonces el niño será capaz de entender la esencia interna de todos los fenómenos que observe.
Cualquier objeto, ya sea una mesa, una silla, una persona, un carro, o un avión puede establecerse como una combinación de estas dos fuerzas: recepción y otorgamiento, y es posible discernir por qué esta combinación especial de estas dos fuerzas crea precisamente esta imagen del objeto material dentro de nosotros. Entonces él entenderá lo que recibe de este y cómo puede usarlo con el fin de alcanzar cierta adquisición material o espiritual. Esto es debido a que sabrá el lugar de este objeto en toda la realidad, y esto es muy importante.
laitman.
Los niños pueden percibir esta sabiduría de forma paralela a las ciencias de nuestro mundo tan naturalmente como ellos son capaces de recordar fácilmente varios idiomas. De la misma manera, podemos explicarles estos dos lenguajes de la percepción de la realidad: interno y externo. Ellos fácilmente lo entenderán y esta llegará a ser parte de la fundación de su percepción como un hábito arraigado desde la niñez.
La explicación debe ser que existen dos fuerzas en el mundo. Y todo lo que vemos con nuestros ojos materiales son imágenes que surgen dentro de nuestros sentidos como el resultado de la interacción entre estas dos fuerzas. Entonces el niño será capaz de entender la esencia interna de todos los fenómenos que observe.
Cualquier objeto, ya sea una mesa, una silla, una persona, un carro, o un avión puede establecerse como una combinación de estas dos fuerzas: recepción y otorgamiento, y es posible discernir por qué esta combinación especial de estas dos fuerzas crea precisamente esta imagen del objeto material dentro de nosotros. Entonces él entenderá lo que recibe de este y cómo puede usarlo con el fin de alcanzar cierta adquisición material o espiritual. Esto es debido a que sabrá el lugar de este objeto en toda la realidad, y esto es muy importante.
laitman.
sábado, 26 de marzo de 2011
masculino y femenino
La criatura desciende desde la perfección del mundo del Infinito hasta nuestro mundo y, antes de llegar a él, comienza a dividirse en dos partes: masculina y femenina. Estas dos partes, que anteriormente existían en total armonía, tratan de preservar su conexión mutua. Pero en el último momento, cuando su conexión se rompe, se divide en dos. Esto desencadena la creación del sistema de los mundos impuros que distanció la parte masculina de la femenina.
Cómo estaban infinitamente unificados en el mundo del Infinito, así se retiraron infinitamente uno del otro en el mundo impuro. Ahí es donde cayeron dentro de nuestro mundo desde el mundo en el que las partes masculina y femenina están completamente separadas la una de la otra y existen en un grado mínimo de conexión, para sostener la existencia en las formas de la materia inanimada, vegetativa, y animada, así como en el nivel “hablante”.
La fuerza de conexión se manifiesta en ellas no como cooperación y reciprocidad, sino como el consumo de los unos a los otros. Por lo tanto, el estado de ellos es totalmente opuesto al mundo espiritual.
La sabiduría de la Cabalá afirma que el mundo comenzó a existir con la creación de la criatura perfecta, Adám, que se dividió en dos partes. Ellos se separaron y cortaron el contacto uno del otro, sin embargo, aún se conserva alguna conexión e interdependencia. Esto engendró la vida en nuestro mundo, la vida llena de sufrimiento.
Al estar desconectados del mundo espiritual, tenemos que llegar a la conclusión de que sólo nuestra unificación interna, espiritual creará un lugar para la revelación del Creador. Y entonces esto se llamará: “Marido y mujer, y la Shejiná entre ellos”.
La unificación y la mutua inclusión de las múltiples partes masculinas y femeninas complementándose entre sí, darán lugar a la revelación del Creador dentro de ellos, lo cual es su parte mutua, perfecta donde se desarrolla la Luz superior.
Cómo estaban infinitamente unificados en el mundo del Infinito, así se retiraron infinitamente uno del otro en el mundo impuro. Ahí es donde cayeron dentro de nuestro mundo desde el mundo en el que las partes masculina y femenina están completamente separadas la una de la otra y existen en un grado mínimo de conexión, para sostener la existencia en las formas de la materia inanimada, vegetativa, y animada, así como en el nivel “hablante”.
La fuerza de conexión se manifiesta en ellas no como cooperación y reciprocidad, sino como el consumo de los unos a los otros. Por lo tanto, el estado de ellos es totalmente opuesto al mundo espiritual.
La sabiduría de la Cabalá afirma que el mundo comenzó a existir con la creación de la criatura perfecta, Adám, que se dividió en dos partes. Ellos se separaron y cortaron el contacto uno del otro, sin embargo, aún se conserva alguna conexión e interdependencia. Esto engendró la vida en nuestro mundo, la vida llena de sufrimiento.
Al estar desconectados del mundo espiritual, tenemos que llegar a la conclusión de que sólo nuestra unificación interna, espiritual creará un lugar para la revelación del Creador. Y entonces esto se llamará: “Marido y mujer, y la Shejiná entre ellos”.
La unificación y la mutua inclusión de las múltiples partes masculinas y femeninas complementándose entre sí, darán lugar a la revelación del Creador dentro de ellos, lo cual es su parte mutua, perfecta donde se desarrolla la Luz superior.
miércoles, 23 de marzo de 2011
Un sistema de conexión análogo (Superior) y uno discreto (inferior)
Somos egoístas y por tanto individualistas, es decir que pensamos y comprendemos sólo de forma digital. Un pensamiento análogo es pleno, unificado, y general; sólo el Creador lo posee. Pero Él se acerca a nosotros, y entonces sentimos crisis, resultado de la incompatibilidad entre Sus modelos de existencia y los nuestros (Pensar, entender, toma de decisiones, y comportamiento).
No tenemos opción sino llegar a la similitud entre nuestros sistemas, es decir adaptarnos a un sistema análogo de existencia. Esto significa que tenemos que sentirnos como un todo, como un hombre con un corazón (deseo), y amar al otro como a ti mismo.
Un sistema análogo directo: lo construimos físicamente; creamos el modelo de unicidad, de nuestro futuro estado en la forma de convenciones, reunión de amigos, al organizar grupos de estudio de niños y adultos, y en adelante.
M. Laitman.
No tenemos opción sino llegar a la similitud entre nuestros sistemas, es decir adaptarnos a un sistema análogo de existencia. Esto significa que tenemos que sentirnos como un todo, como un hombre con un corazón (deseo), y amar al otro como a ti mismo.
Un sistema análogo directo: lo construimos físicamente; creamos el modelo de unicidad, de nuestro futuro estado en la forma de convenciones, reunión de amigos, al organizar grupos de estudio de niños y adultos, y en adelante.
M. Laitman.
lunes, 21 de marzo de 2011
Los avances solo vienen de las sesaciones negativas.
El Creador sólo se revela por encima de nuestro egoísmo, y mientras nos sintamos bien no apelaremos a Él. Debemos entender de una vez por todas que todos los avances viene sólo como resultado de las sensaciones negativas. Si una persona se siente bien, no hará un solo movimiento, esta es nuestra naturaleza.
LAITMAN
LAITMAN
domingo, 20 de marzo de 2011
La inclinacion al mal
La Luz me guiará a través de todas las etapas que son desconocidas actualmente para mí: yo revelaré mi inclinación al mal, la corregiré, y luego la llenaré. Sólo la Luz puede ayudarme en este camino. Tengo que aspirar a la Luz superior, que actuará sobre mí. La forma y la secuencia de esas acciones no son ninguna de mis preocupaciones.
La inclinación al mal es un ángel. Es decir, cuando revelamos el mal, descubrimos que el Creador está oculto dentro de ella, y que esta inclinación al mal proviene de Él. Por ello, con el fin de revelar al Creador, ¡debemos pensar en la unidad en vez del odio! Y mientras aspiro a la unidad, yo revelo que la inclinación al mal es lo que se interpone en el camino.
Siempre estoy aspirando a la unidad, mientras que la Luz superior actúa sobre mí y en última instancia, me revela quien soy. Tengo que ir a través de todos los estados: 0,1, 2, 3, y en el estado 4 (Bejiná Dálet), siempre siento que he completado un determinado paso y que he recibido un nuevo entendimiento. Y entonces otra vez paso por todas las etapas, y en la cuarta etapa, se revela una nueva comprensión.
M. LAITMAN
La inclinación al mal es un ángel. Es decir, cuando revelamos el mal, descubrimos que el Creador está oculto dentro de ella, y que esta inclinación al mal proviene de Él. Por ello, con el fin de revelar al Creador, ¡debemos pensar en la unidad en vez del odio! Y mientras aspiro a la unidad, yo revelo que la inclinación al mal es lo que se interpone en el camino.
Siempre estoy aspirando a la unidad, mientras que la Luz superior actúa sobre mí y en última instancia, me revela quien soy. Tengo que ir a través de todos los estados: 0,1, 2, 3, y en el estado 4 (Bejiná Dálet), siempre siento que he completado un determinado paso y que he recibido un nuevo entendimiento. Y entonces otra vez paso por todas las etapas, y en la cuarta etapa, se revela una nueva comprensión.
M. LAITMAN
sábado, 19 de marzo de 2011
¿Qué permanece inmutable en una persona que se desarrolla espiritualmente y qué cambia en él?
Lo único que no cambia es la intención hacia la meta correcta que él a veces intenta crear. Además de esto, todo cambia y nada permanece. Lo pierdes todo, exepto la correcta intención si la has creado. Todo lo demás sólo parece ser tuyo, incluyendo tu existencia, y esta se te da solamente para crear la intención.
Este mundo y el mundo espiritual no se toman en cuenta. Sólo la intención permanece y esta la podemos crear como resultado de nuestros esfuerzos. Esta es la vasija espiritual, el alma.
En esa intención ves la realidad eterna, es decir, a ti mismo. ¿Cuál es la verdadera realidad? Es el grado de tu revelación de ti mismo en la Luz superior, en equivalencia con ella, en volverte idéntico a ella. Todo esto se revela sólo en la intención, y nada queda por fuera de ella.
M. LAITMAN.
Este mundo y el mundo espiritual no se toman en cuenta. Sólo la intención permanece y esta la podemos crear como resultado de nuestros esfuerzos. Esta es la vasija espiritual, el alma.
En esa intención ves la realidad eterna, es decir, a ti mismo. ¿Cuál es la verdadera realidad? Es el grado de tu revelación de ti mismo en la Luz superior, en equivalencia con ella, en volverte idéntico a ella. Todo esto se revela sólo en la intención, y nada queda por fuera de ella.
M. LAITMAN.
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