Tengo 613 deseos y en total mi deseo actúa sólo por su propio bien. Esta es la situación en un principio. Entonces comienzo a separarme de ello “pieza por pieza”, comenzando con los deseos más fáciles y progresando hasta los más difíciles.
Así me corrijo a mí mismo, paso a paso, y en lugar de una parte del deseo egoísta, adquiero el deseo de otorgar. Mientras tanto, en el resto de mis deseos aun permanezco en la intención “por mi propio bien”. Así es como corrijo partes de mí.
Sin embargo, hay una condición: si he corregido al menos uno de mis deseos por el bien del otorgamiento, entonces el resto ya no pueden permanecer en la intención egoísta. Por eso tienen que someterse a restricción.
Tengo una gran vasija y al principio está dirigida completamente al beneficio propio. Primero que nada hago una restricción y sólo entonces soy capaz de transformar el primer deseo, el más pequeño hacia el otorgamiento a otros.
Así, tengo un gran deseo. Hago una restricción sobre este y entonces corto la más delgada capa de mí mismo. A partir de esa pieza, soy capaz de llevar a cabo el otorgamiento. Mientras tanto, una restricción reina sobre todos los otros deseos. Después corto la segunda capa, después la tercera, y así es como corrijo una tras otra.
No pueden existir dos deseos en una persona: uno dirigido hacia sí mismo y uno dirigido al otorgamiento. Después de todo, son opuestos. Para ser capaz de adquirir incluso el deseo más pequeño por el otorgamiento, todos los otros deseos tienen que ser restringidos.
(39945 – De la Lección 5, Convención WE! del 4/1/11)
jueves, 7 de abril de 2011
ES POSIBLE AMAR AL PROJIMO?
Nuestra naturaleza es completamente opuesta al amor por el prójimo. Sólo me amo a mí mismo. Todos mis cálculos, conscientes e inconscientes, son construidos exclusivamente sobre el beneficio personal.
La forma en que me siento, la forma en que miro, la forma en que pienso, y lo que veo, todo esto es canalizado a través del filtro de mi egoísmo, dejándome solo las cosas que pueden beneficiarme o que representan una amenaza. Todo tiene que servir a mi bienestar personal. Esa es mi naturaleza.
Sin embargo, tengo que adquirir otorgamiento universal, el amor universal, la fuerza eterna del Creador, la vida eterna. Y para eso, necesito hacer ejercicios preliminares en el grupo. Por eso Rabásh continúa:
Amar a tu prójimo sólo es posible cuando te rechazas a ti mismo.
M. LAITMAN.
La forma en que me siento, la forma en que miro, la forma en que pienso, y lo que veo, todo esto es canalizado a través del filtro de mi egoísmo, dejándome solo las cosas que pueden beneficiarme o que representan una amenaza. Todo tiene que servir a mi bienestar personal. Esa es mi naturaleza.
Sin embargo, tengo que adquirir otorgamiento universal, el amor universal, la fuerza eterna del Creador, la vida eterna. Y para eso, necesito hacer ejercicios preliminares en el grupo. Por eso Rabásh continúa:
Amar a tu prójimo sólo es posible cuando te rechazas a ti mismo.
M. LAITMAN.
martes, 5 de abril de 2011
ZOHAR
El Libro del Zohar no deja a la mente nada para adherirse. En ocasiones, explica algo, o proporciona una pista, aun cuando no la necesitemos en especial. Al final, necesitamos un método llamado “la Torá” ya que la Luz que esta oculta nos reforma. Por lo tanto, no importa cuánto entiendas. No es el sagaz el que aprende. La inteligencia no juega un papel aquí.
Algunas personas escriben cada palabra, lo que es bueno mientras los ayude a conectarse a la fuente de manera emocional, en el deseo. Pero si todo está determinado por la mente, no vale la pena. No estamos en la universidad, y de los estudios por sí solos no aprenderás nada a menos que obtengas un deseo de otorgar, conexión con otros, y amor. Sólo esto te permitirá sentir el material ya que el hombre es un deseo, una vasija de sensación y percepción.
La mente en sí misma no tiene poder; es simplemente un medio para dirigir y reforzar el deseo.
(26597 – De la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá del 15 de noviembre 2010, La esencia de la religión y su propósito.)
Algunas personas escriben cada palabra, lo que es bueno mientras los ayude a conectarse a la fuente de manera emocional, en el deseo. Pero si todo está determinado por la mente, no vale la pena. No estamos en la universidad, y de los estudios por sí solos no aprenderás nada a menos que obtengas un deseo de otorgar, conexión con otros, y amor. Sólo esto te permitirá sentir el material ya que el hombre es un deseo, una vasija de sensación y percepción.
La mente en sí misma no tiene poder; es simplemente un medio para dirigir y reforzar el deseo.
(26597 – De la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá del 15 de noviembre 2010, La esencia de la religión y su propósito.)
domingo, 3 de abril de 2011
Inteligencia en Acción
Rav Yehuda Ashlag, Baal HaSulam
Cada persona tiene el deber de alcanzar la raíz de su alma. Esto significa que el propósito al que aspira el ser creado es Dvekut (adhesión) con Sus cualidades. "Así como Él es misericordioso, etc..." Sus cualidades son las Sagradas Sefirot, y ésta es la Inteligencia en Acción que guía Su mundo, y por medio de la cual les otorga Su benevolencia y Su abundancia.
Pero, debemos comprender por qué esto se llama "Dvekut con el Creador", pues parece ser mero estudio. Lo explicaré por medio de una alegoría: En cada acto en el mundo, la inteligencia de su operador permanece en ese acto. En una mesa uno puede captar la destreza del carpintero y la habilidad en su oficio, ya sea mucha o poca. Esto se debe a que durante el trabajo él la fabricó de acuerdo a su inteligencia, con las cualidades de su mente. Y aquél que observa este acto y considera a la mente que quedó impresa aquí, está adherido a la misma mente que lo llevó a cabo. O sea que realmente se unen.
Esto se debe a que en realidad no existe distancia alguna o interrupción entre los objetos espirituales, ni siquiera cuando éstos se encuentran en cuerpos distintos. Pero la inteligencia en ellos no puede distinguirse, pues ¿qué cuchillo puede cortar lo espiritual y separarlo? Por el contrario, la diferencia principal entre los (objetos) espirituales está en sus cualidades - elogiables o criticables - y en su composición, ya que una mente que se dedica a los cálculos astrológicos no se adherirá a una que se dedica a las ciencias naturales.
E incluso dentro de la misma sabiduría hay muchas combinaciones, pues si uno excede a otro aunque sea en un solo elemento, esto los separa. Pero cuando dos sabios poseen el mismo nivel de sagacidad, el mismo nivel en esta sabiduría, están unidos de facto. ¿Pues acaso qué más podría separarlos?
Por lo tanto, cuando uno considera la acción de alguien y alcanza la inteligencia del sabio que la realiza, se encuentran ambos en el mismo nivel mental y potencial. De este modo están realmente unidos como alguien que se encuentra con un amigo muy querido en el mercado y lo abraza, lo besa y no es posible separarlos debido a su gran unidad.
Por lo tanto, la regla es que en el hablante la inteligencia es la fuerza que mejor se ajusta entre el Creador y Sus criaturas. Es considerada el medio entre ambos. O sea, Él confirió una chispa de esa fuerza, y a través de esa fuerza, todo retorna a Él. Y está escrito que "Con sabiduría los has hecho a todos ellos". Significa que Él creó el mundo entero con Su sabiduría. Así, aquél que es recompensado con alcanzar las acciones por medio de las cuales Él creó el mundo y sus reglas, se encuentra adherido a la Inteligencia que lo creó. Esto es, se adhiere al Creador.
Y esto es lo que quiere decir que la Torá es todos los nombres del Creador, los cuales pertenecen a los creados. Y por su propio mérito, la criatura alcanza la Inteligencia de Aquél que realiza todas las acciones. Esto se debe a que el Creador se encontraba mirando la Torá cuando creó el mundo. Y a través de la iluminación que uno alcanza cuando se apega a la Inteligencia de Aquél que está creando, uno se adhiere al Creador.
Ahora entendemos por qué el Creador nos ha enseñado las herramientas de Su arte. ¿Es que necesitamos crear mundos? Pero, de lo recién mencionado comprendemos que el Creador nos ha enseñado Sus acciones para que sepamos cómo adherirnos a Él. Y éste es el significado de "incrústate a Sus atributos".
Cada persona tiene el deber de alcanzar la raíz de su alma. Esto significa que el propósito al que aspira el ser creado es Dvekut (adhesión) con Sus cualidades. "Así como Él es misericordioso, etc..." Sus cualidades son las Sagradas Sefirot, y ésta es la Inteligencia en Acción que guía Su mundo, y por medio de la cual les otorga Su benevolencia y Su abundancia.
Pero, debemos comprender por qué esto se llama "Dvekut con el Creador", pues parece ser mero estudio. Lo explicaré por medio de una alegoría: En cada acto en el mundo, la inteligencia de su operador permanece en ese acto. En una mesa uno puede captar la destreza del carpintero y la habilidad en su oficio, ya sea mucha o poca. Esto se debe a que durante el trabajo él la fabricó de acuerdo a su inteligencia, con las cualidades de su mente. Y aquél que observa este acto y considera a la mente que quedó impresa aquí, está adherido a la misma mente que lo llevó a cabo. O sea que realmente se unen.
Esto se debe a que en realidad no existe distancia alguna o interrupción entre los objetos espirituales, ni siquiera cuando éstos se encuentran en cuerpos distintos. Pero la inteligencia en ellos no puede distinguirse, pues ¿qué cuchillo puede cortar lo espiritual y separarlo? Por el contrario, la diferencia principal entre los (objetos) espirituales está en sus cualidades - elogiables o criticables - y en su composición, ya que una mente que se dedica a los cálculos astrológicos no se adherirá a una que se dedica a las ciencias naturales.
E incluso dentro de la misma sabiduría hay muchas combinaciones, pues si uno excede a otro aunque sea en un solo elemento, esto los separa. Pero cuando dos sabios poseen el mismo nivel de sagacidad, el mismo nivel en esta sabiduría, están unidos de facto. ¿Pues acaso qué más podría separarlos?
Por lo tanto, cuando uno considera la acción de alguien y alcanza la inteligencia del sabio que la realiza, se encuentran ambos en el mismo nivel mental y potencial. De este modo están realmente unidos como alguien que se encuentra con un amigo muy querido en el mercado y lo abraza, lo besa y no es posible separarlos debido a su gran unidad.
Por lo tanto, la regla es que en el hablante la inteligencia es la fuerza que mejor se ajusta entre el Creador y Sus criaturas. Es considerada el medio entre ambos. O sea, Él confirió una chispa de esa fuerza, y a través de esa fuerza, todo retorna a Él. Y está escrito que "Con sabiduría los has hecho a todos ellos". Significa que Él creó el mundo entero con Su sabiduría. Así, aquél que es recompensado con alcanzar las acciones por medio de las cuales Él creó el mundo y sus reglas, se encuentra adherido a la Inteligencia que lo creó. Esto es, se adhiere al Creador.
Y esto es lo que quiere decir que la Torá es todos los nombres del Creador, los cuales pertenecen a los creados. Y por su propio mérito, la criatura alcanza la Inteligencia de Aquél que realiza todas las acciones. Esto se debe a que el Creador se encontraba mirando la Torá cuando creó el mundo. Y a través de la iluminación que uno alcanza cuando se apega a la Inteligencia de Aquél que está creando, uno se adhiere al Creador.
Ahora entendemos por qué el Creador nos ha enseñado las herramientas de Su arte. ¿Es que necesitamos crear mundos? Pero, de lo recién mencionado comprendemos que el Creador nos ha enseñado Sus acciones para que sepamos cómo adherirnos a Él. Y éste es el significado de "incrústate a Sus atributos".
significado de apegarse al creador o dios.
solamente si una persona posee un sincero deseo, recibirá ayuda desde Arriba. Y constantemente se le muestra en qué manera se encuentra en falta en su estado presente. O sea, se le envían pensamientos y opiniones que están en oposición con el trabajo. Esto tiene por finalidad hacerle ver que él no es Uno con el Señor. Y en la medida en que consigue sobreponerse, siempre ve de qué forma se encuentra más lejos de la Santidad que los demás, aquéllos que se sienten Uno con el Creador.
Pero él, por otra parte, siempre tiene quejas y reclamos, y no consigue justificar el comportamiento del Creador, y cómo Él se comporta con respecto a él. Esto le provoca dolor. ¿Por qué no es Uno con el Creador? Finalmente llega a sentir que no participa de la Santidad en modo alguno.
Aunque uno ocasionalmente recibe “despertar” de Arriba que le ayuda a revivir momentáneamente, enseguida después vuelve a caer al punto de partida. No obstante, esto es lo que lo lleva a descubrir que sólo Dios puede ayudarle y acercarle.
Un hombre siempre debe tratar de apegarse al Creador. Esto significa que todos sus pensamientos deben orientarse hacia Él; y que aun encontrándose en el peor estado, un estado del cual no pueda concebirse un mayor descenso, no debe abandonar Su dominio. O sea, no debe concebir que exista otra autoridad que le esté impidiendo entrar en la Santidad, y que sea capaz de causar beneficio o daño alguno.
Esto significa que no debe pensar que existe la fuerza de la Sitra Ajra (el Otro Lado) impidiéndole ejecutar buenas acciones y seguir la senda de Dios. En cambio, todo es llevado a cabo por el Creador.
El Baal Shem Tov decía que aquél que sostiene la existencia de otra fuerza en el mundo, o sea las Klipot (cáscaras), se encuentra en un estado de “estar sirviendo a otros dioses”. No es necesariamente el pensamiento herético el responsable de la transgresión. Pero si él cree que existe alguna otra autoridad y fuerza aparte del Creador, de esta forma él ya está cometiendo un pecado.
Rabí Yejuda Áshlag
Pero él, por otra parte, siempre tiene quejas y reclamos, y no consigue justificar el comportamiento del Creador, y cómo Él se comporta con respecto a él. Esto le provoca dolor. ¿Por qué no es Uno con el Creador? Finalmente llega a sentir que no participa de la Santidad en modo alguno.
Aunque uno ocasionalmente recibe “despertar” de Arriba que le ayuda a revivir momentáneamente, enseguida después vuelve a caer al punto de partida. No obstante, esto es lo que lo lleva a descubrir que sólo Dios puede ayudarle y acercarle.
Un hombre siempre debe tratar de apegarse al Creador. Esto significa que todos sus pensamientos deben orientarse hacia Él; y que aun encontrándose en el peor estado, un estado del cual no pueda concebirse un mayor descenso, no debe abandonar Su dominio. O sea, no debe concebir que exista otra autoridad que le esté impidiendo entrar en la Santidad, y que sea capaz de causar beneficio o daño alguno.
Esto significa que no debe pensar que existe la fuerza de la Sitra Ajra (el Otro Lado) impidiéndole ejecutar buenas acciones y seguir la senda de Dios. En cambio, todo es llevado a cabo por el Creador.
El Baal Shem Tov decía que aquél que sostiene la existencia de otra fuerza en el mundo, o sea las Klipot (cáscaras), se encuentra en un estado de “estar sirviendo a otros dioses”. No es necesariamente el pensamiento herético el responsable de la transgresión. Pero si él cree que existe alguna otra autoridad y fuerza aparte del Creador, de esta forma él ya está cometiendo un pecado.
Rabí Yejuda Áshlag
sábado, 2 de abril de 2011
como ayudo a mejorar el mundo
La máxima ayuda es cuando el hombre todas las horas de su existencia intenta pensar sobre la corrección de sí mismo y del mundo.
Porque el rompimiento ocurrió primero en los mundos y después ocurrió el rompimiento de la única alma, y ahora estas almas quebradas se encuentran en el mundo roto. Y la corrección será posible sólo según la metodología de la Cabalá que nos ayuda a atraer la Luz Superior que cambia nuestra intención egoísta a la intención de otorgar
Porque el rompimiento ocurrió primero en los mundos y después ocurrió el rompimiento de la única alma, y ahora estas almas quebradas se encuentran en el mundo roto. Y la corrección será posible sólo según la metodología de la Cabalá que nos ayuda a atraer la Luz Superior que cambia nuestra intención egoísta a la intención de otorgar
martes, 29 de marzo de 2011
explicacion de los 125 escalones
En el Mundo del Infinito, todas sus partes están unidas por el amor y llenas de Luz Infinita. Pero, el Creador cubre este mundo infinito con filtros restrictivos, uno tras otro, empañándolo todo. Es igual a realizar una magnifica pintura y luego cubrirla con una película plástica que empaña la visión del cuadro. Después, bajo las capas adicionales y sucesivas de 125 capas de plástico, la pintura original se ve más empañada aún. Estos son las 125 capas que reducen los atributos de otorgamiento y amor que nos conectan en el sistema del Mundo del Infinito.
Nos encontramos en la capa exterior y no percibimos en absoluto las otras capas. Por eso, dentro de nuestra capa, el sistema de conexión está completamente destruido. En lugar de sentir el amor que nos une en el Mundo del Infinito, nos odiamos, no percibimos nuestra conexión mutua, y estamos separados, divididos y rotos. Desde este estado tan bajo, el Creador desea hacernos volver a la primera capa, que está iluminada y llena de bienestar, para que a través de estas capas, filtros y mundos (“mundo” en hebreo es Olam, ocultamiento) retornemos al Infinito.
Por lo tanto, el Creador nos llama y nos despierta. Anteriormente, Él nos desarrollaba a través de nuestro egoísmo para que pudiéramos entender y sentir más, y conducir nuestras vidas mejor. Pero, al llegar a una cierta madurez, el Creador empieza a hacernos progresar cualitativamente. No es suficiente ya que evolucionemos aumentando nuestro egoísmo. Ahora, tenemos que volvernos equivalentes al Creador en nuestros atributos, para recibir un tipo equivalente de forma y deseo y no sólo cultivarlo como lo hicimos en el transcurso de la historia. Es por esto que nuestro actual estado de desarrollo es tan particular.
Al realizar un esfuerzo por alinearnos con la capa más interna, al conectarnos fuertemente entre nosotros, atraemos la luz del Creador que nos ilumina desde una distancia, como la Luz Circundante (Ohr Makif). Nos corregimos para que el amor y el otorgamiento reinen entre nosotros.
RAV. M. LAITMAN
Nos encontramos en la capa exterior y no percibimos en absoluto las otras capas. Por eso, dentro de nuestra capa, el sistema de conexión está completamente destruido. En lugar de sentir el amor que nos une en el Mundo del Infinito, nos odiamos, no percibimos nuestra conexión mutua, y estamos separados, divididos y rotos. Desde este estado tan bajo, el Creador desea hacernos volver a la primera capa, que está iluminada y llena de bienestar, para que a través de estas capas, filtros y mundos (“mundo” en hebreo es Olam, ocultamiento) retornemos al Infinito.
Por lo tanto, el Creador nos llama y nos despierta. Anteriormente, Él nos desarrollaba a través de nuestro egoísmo para que pudiéramos entender y sentir más, y conducir nuestras vidas mejor. Pero, al llegar a una cierta madurez, el Creador empieza a hacernos progresar cualitativamente. No es suficiente ya que evolucionemos aumentando nuestro egoísmo. Ahora, tenemos que volvernos equivalentes al Creador en nuestros atributos, para recibir un tipo equivalente de forma y deseo y no sólo cultivarlo como lo hicimos en el transcurso de la historia. Es por esto que nuestro actual estado de desarrollo es tan particular.
Al realizar un esfuerzo por alinearnos con la capa más interna, al conectarnos fuertemente entre nosotros, atraemos la luz del Creador que nos ilumina desde una distancia, como la Luz Circundante (Ohr Makif). Nos corregimos para que el amor y el otorgamiento reinen entre nosotros.
RAV. M. LAITMAN
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